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Cables Análisis

CondoSat

El 16 de septiembre el presidente dijo que el satélite no funciona. El 25 su ministro dijo que ha prestado servicio al país y firmó con Hispasat para reemplazarlo. Lo que firmó solo permite explorar.

Por — Tecnóloga

El anuncio

El viernes 25 de septiembre, en Santa Cruz, el ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora, firmó un memorándum de entendimiento con la empresa española Hispasat para explorar la participación de Bolivia en un proyecto llamado Condosat.

Estuvieron el embajador de la Unión Europea en Bolivia, Jaume Segura, el ministro consejero de la embajada de España, Andrés de Zulueta de la Riva, y el director de Asuntos Públicos de Hispasat, Alejandro Jordán. El acuerdo se enmarca en Global Gateway, la estrategia de inversiones de la Unión Europea.

El argumento del ministro fue la fecha. Dijo que el Túpac Katari ha prestado servicio al país, pero que se acerca el final de su vida útil, y resumió la decisión así: un gobierno responsable no espera a que la crisis llegue, se anticipa.

Agregó que busca continuidad sin endeudamiento innecesario, que un país sin conexión es un país con ciudadanos de primera y de segunda, y que se mantiene la soberanía digital. Lo del endeudamiento es un mensaje dirigido al crédito chino con el que se pagó el satélite actual, del que todavía quedan entre 40 y 50 millones de dólares por cancelar.

Qué es un condominio satelital

La idea de Hispasat es construir un satélite donde cada país tenga su departamento. De ahí el nombre. Los socios comparten la infraestructura y cada uno recibe una porción de capacidad.

La empresa explicó a la revista colombiana Semana en 2025 que un proyecto así tarda entre tres y cuatro años en estar arriba, y que cada país socio tendría su propio telepuerto, de modo que las autoridades locales mantengan el control sobre la seguridad de sus comunicaciones. Ese punto, si termina escrito en el contrato, es el argumento más fuerte a favor del esquema.

Qué se firmómemorándum de entendimiento
Cuándo y dónde25 de septiembre de 2026, Santa Cruz
MarcoGlobal Gateway, Unión Europea
Capacidad total120 gigabits por segundo
Para Bolivia10 gigabits por segundo, a precio de costo
Horizonteal menos 15 años
Entraría en operaciónentre 2029 y 2030
Ya firmaronBrasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Paraguay y República Dominicana
Obligaciones financierasninguna por ahora, según el ministro

Datos del acto del 25 de septiembre de 2026 y de la cobertura de La Razón, la Agencia Boliviana de Información y la agencia EFE. Varios medios publicaron la capacidad como gigabytes por segundo; la unidad correcta es gigabits.

El uso previsto de esa capacidad es el que corresponde a un satélite estatal. Comunidades rurales sin cobertura terrestre, escuelas, centros de salud, municipios, la agenda de gobierno digital y las oficinas de Correos de Bolivia convertidas en plataformas de servicios.

Hay además un componente de transferencia tecnológica hacia la Agencia Boliviana Espacial y las universidades. El ministro lo resumió diciendo que quieren que el conocimiento se quede en Bolivia.

La letra chica

Lo que se firmó es menos de lo que el anuncio sugiere. El comunicado de la Unión Europea dice que el acuerdo permite a Bolivia explorar su participación en Condosat.

Explorar. El propio ministro aclaró que el memorándum es un instrumento marco que no genera obligaciones financieras inmediatas. Lo que crea es una mesa técnica, encabezada por su ministerio con apoyo de la ATT, que va a sesionar todos los meses para dimensionar la demanda de conectividad del país para los próximos quince años.

Eso no lo vuelve irrelevante. Planificar con tres años de anticipación es exactamente lo que faltaba, y el ministro tiene razón cuando dice que las decisiones técnicas deben ir antes que las promesas.

Sí significa que todavía no hay contrato, ni monto, ni reglas de gobernanza, ni definición de dónde estaría el telepuerto boliviano. Sin esas cuatro cosas, la soberanía digital que se anunció es una aspiración y no una característica del acuerdo.

Nueve días

El 16 de septiembre, presentando el nuevo sistema digital del SEGIP, el presidente Rodrigo Paz preguntó para qué se gastaron 300 millones de dólares en un satélite que no funciona, cuando puedes tener una antenita que te conecta con Starlink en cualquier punto del país.

Ese mismo día publicamos en sala.red que su propio Ministerio de Obras Públicas había informado en diciembre de 2025 que el Túpac Katari opera con un 88% de ocupación, un nivel superior al estándar internacional. El video de esa nota pasó las 150 mil reproducciones en TikTok.

El 25 de septiembre, ese mismo ministerio anunció Condosat, y su titular dijo que el Túpac Katari ha prestado servicio al país.

Nueve días separan las dos frases. En la primera el satélite no funciona. En la segunda prestó servicio y se acerca al final de su vida útil, que es una descripción exacta y es la que veníamos citando de los documentos oficiales.

El hueco

Queda un problema de calendario que nadie ha explicado. El Decreto Supremo 5509, firmado por este mismo Gobierno el 22 de diciembre de 2025, dice que la vida útil del satélite geoestacionario en operación está prevista hasta la gestión 2028. La ficha técnica de la Agencia Boliviana Espacial consigna trece años de vida útil, lo que también da 2028.

El exdirector de la agencia, Iván Zambrana, sostuvo en febrero de 2026 que por eficiencia operativa la vida se extendió hasta 2030. Condosat entraría en operación entre 2029 y 2030.

Si la fecha buena es 2028, hay hasta dos años en los que Bolivia no tendría satélite propio ni reemplazo compartido.

Nadie dijo quién cubre ese hueco. La única respuesta que ya está operando en el país desde febrero se llama Starlink.

Las tres puertas

Con este memorándum se completa un tablero que vale la pena mirar entero, porque en menos de un año Bolivia abrió su conectividad satelital a tres bloques distintos.

Quién entró por dónde

Toca cada una.

Elaborado con el texto del Decreto Supremo 5509, la cobertura del inicio de operaciones de Starlink en Bolivia, los reportes sobre las constelaciones chinas y el anuncio del 25 de septiembre de 2026.

Hay un detalle que conviene seguir. En febrero, cuando la ATT informó sobre la licencia experimental de Starlink, se reportó que Hispasat también había solicitado ingresar al mercado boliviano, junto con el proyecto Kuiper de Amazon.

Siete meses después, esa misma empresa es la contraparte del Estado para definir su futuro satelital. Las dos cosas pueden ser perfectamente legítimas. Conviene que alguien explique cómo se separan esos dos roles, porque quien quiere vender servicios en un mercado y quien se sienta con el Estado a definir qué infraestructura comprar no deberían ser la misma mesa.

Lo que falta saber

La mesa técnica sesiona todos los meses, así que hay tiempo de preguntar bien y de que las respuestas entren en el acuerdo antes de que se firme. Estas son públicas y cualquiera puede pedirlas.

Cuál es la fecha oficial de fin de vida útil del Túpac Katari, 2028 o 2030. Quién cubre el periodo entre el apagado y la entrada de Condosat. Dónde estaría el telepuerto boliviano y bajo qué jurisdicción. Quién decide sobre los 10 gigabits asignados a Bolivia y con qué mecanismo. Cuánto costará cuando deje de ser un memorándum. Qué pasó con el proyecto de satélite de reemplazo propio que la agencia dice tener actualizado, estimado en unos 150 millones de dólares.

Un departamento en un edificio compartido es mejor que quedarse sin techo, y bastante peor que una casa propia.

Cuál de las tres cosas es Condosat depende de lo que diga el contrato, y el contrato todavía no existe. Mientras tanto, lo que Bolivia tiene arriba sigue siendo suyo, pagado, operando al 88% y con fecha de apagado sin confirmar.

Fuentes

  • La Razón, 25 de septiembre de 2026, con reportería de Rodolfo Aliaga: firma del memorándum con Hispasat, capacidad total proyectada de 120 gigabits por segundo, asignación preliminar de 10 gigabits para Bolivia a precio de costo, horizonte de al menos quince años, entrada en operación prevista entre 2029 y 2030, usos previstos en comunidades rurales, escuelas, centros de salud, municipios, gobierno digital y Correos de Bolivia, componente de transferencia tecnológica hacia la Agencia Boliviana Espacial y las universidades, ausencia de obligaciones financieras inmediatas, conformación de la mesa técnica encabezada por el ministerio con apoyo de la ATT y sesiones mensuales, y respaldo de la Unión Europea junto con España, Alemania, Italia, Suecia, Francia y Polonia.
  • Agencia Boliviana de Información, 25 de septiembre de 2026: declaraciones del ministro Mauricio Zamora sobre el servicio prestado por el Túpac Katari y el final de su vida útil, sobre anticiparse a la crisis, sobre mantener la soberanía digital, sobre que el conocimiento se quede en Bolivia y sobre los ciudadanos de primera y de segunda.
  • EFE, 25 de septiembre de 2026: inscripción del acuerdo en la estrategia Global Gateway de la Unión Europea, presencia del embajador Jaume Segura, del ministro consejero Andrés de Zulueta de la Riva y del director de Asuntos Públicos de Hispasat Alejandro Jordán, texto del comunicado de la Unión Europea sobre explorar la participación de Bolivia en Condosat, y acuerdos previos de Hispasat para ese proyecto con Brasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Paraguay y República Dominicana.
  • Semana, 2025: explicación de Hispasat sobre el esquema de condominio satelital, el plazo estimado de tres a cuatro años para construir el satélite y la previsión de telepuertos propios para que las autoridades locales controlen la seguridad de sus comunicaciones.
  • Texto del Decreto Supremo 5509, de 22 de diciembre de 2025, sobre la vida útil del satélite geoestacionario en operación prevista hasta la gestión 2028; ficha técnica del TKSAT-1 de la Agencia Boliviana Espacial, que consigna trece años de vida útil; y declaraciones del exdirector de la agencia Iván Zambrana en febrero de 2026 sobre la extensión hasta 2030, el saldo pendiente de entre 40 y 50 millones de dólares del crédito chino y el proyecto de satélite de reemplazo estimado en unos 150 millones.
  • Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, diciembre de 2025: ocupación del satélite del 88%, por encima del estándar internacional.
  • Cobertura de la ATT y de medios bolivianos sobre la licencia experimental otorgada a Starlink en febrero de 2026 y sobre las solicitudes de ingreso al mercado presentadas por Hispasat y por el proyecto Kuiper de Amazon.

Esta nota describe un memorándum de entendimiento cuyo texto completo no es público al cierre de esta edición, y se apoya en las declaraciones oficiales del acto y en la cobertura citada. No afirma que el anuncio del 25 de septiembre responda a la cobertura previa de sala.red ni a ninguna publicación en particular. Consigna la secuencia de declaraciones oficiales, que es verificable en las fuentes citadas, y no establece entre ellas ninguna relación de causa: un acto de esta naturaleza se organiza con semanas de anticipación. La cifra de reproducciones corresponde al contador público de la plataforma. Las cifras de capacidad, plazos y asignación provienen de declaraciones del ministro y no de un documento contractual, y pueden cambiar. Esta nota no afirma irregularidad alguna en la participación de Hispasat ni en la conducta de ninguna autoridad; la separación de roles se plantea como una pregunta de interés público. Ninguna persona ni empresa mencionada ha sido acusada de delito alguno.

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