Datos Análisis con reporteo
¿Con qué licencia opera Starlink?
Starlink opera en Bolivia desde febrero con una licencia experimental de seis meses que venció en agosto. El propio Ministerio dijo que sin licencia definitiva no se puede seguir operando. No hay registro público de que se haya otorgado. Y el reglamento que sí existe pide parámetros orbitales y nada sobre datos.
Por Violeta Ayala — Tecnóloga
Dos días
Si contratas Starlink en Bolivia, la empresa recoge información sobre ti. Eso pasa con cualquier servicio de internet y no tiene nada de raro. Lo que cambió este año es qué puede hacer con esa información.
Bolivia autorizó el servicio en diciembre. Starlink empezó a operar el 2 de febrero. Dos días antes, la empresa modificó su política de privacidad para permitir que los datos de sus clientes se usen en el entrenamiento de inteligencia artificial.
La agencia Reuters revisó una versión de esa política guardada en noviembre y no decía nada sobre inteligencia artificial. El cambio se hizo sin comunicado, sin correo y sin aviso dentro de la aplicación. Lo detectaron usuarios que estaban mirando.
SpaceX no respondió a la solicitud de comentarios de Reuters. Y Bolivia no tiene ley de protección de datos personales, así que nadie aquí estaba obligado a revisar nada de esto antes de autorizar el servicio.
Tres fechas seguidas
Toca cada fecha.
Fechas del texto del Decreto Supremo 5509, del Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda y de la cobertura de Reuters de fines de enero de 2026.
Fechas del texto del decreto, de la resolución de la ATT, del Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda y de la cobertura de Reuters, ANF, Erbol, Red Uno y eju.tv entre diciembre de 2025 y junio de 2026.
Qué recoge
La política de privacidad de Starlink es pública y enumera lo que la empresa recoge. La lista es más larga de lo que uno imagina al contratar internet.
Dónde estás. Tu tarjeta. Tu contacto. Tu dirección IP. Audio y video. Los archivos que compartes. Más una última categoría que merece leerse dos veces.
Qué recoge de ti
Toca cada dato para ver qué significa.
Categorías enumeradas en la política de privacidad global de Starlink, recogidas por Reuters en enero de 2026.
Las inferencias son la parte que un abogado subraya. La política lo dice textual: inferencias que podamos hacer a partir de otra información personal que recolectamos.
Una inferencia no es un dato que entregaste. Es una conclusión que sacaron sobre ti. De saber dónde vives, a qué hora te conectas, cuánto tiempo y desde qué aparato, sale un perfil tuyo que nunca declaraste y que no puedes corregir porque no sabes que existe.
La política no dice cuáles de todos esos datos se usan para entrenar la inteligencia artificial. Dice que se pueden usar, y ahí se queda.
Tras las críticas, Starlink precisó en sus páginas de ayuda que no incluiría los registros de navegación ni las páginas que visitas, y que trabajaría sobre todo con datos técnicos de rendimiento y de cuenta. Es una aclaración razonable y conviene tenerla en cuenta. También llegó después del cambio, no antes, y no está en el texto de la política sino en una página de ayuda.
La salida
Nadie te pregunta si aceptas. Viene aceptado de fábrica, y si no quieres, tienes que ir a desactivarlo tú.
Cómo salirse, paso por paso
Ruta verificada en septiembre de 2026, según la documentación de la empresa y la cobertura del caso.
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- Entra a la cuenta de Starlink desde un navegador. La opción no está en la aplicación del celular.
- Completa la verificación en dos pasos.
- Ve a Settings, o Configuración.
- Toca Edit Profile, o editar perfil.
- Busca la casilla que dice Share personal data with Starlink's trusted collaborators to train AI models.
- Desmárcala y guarda los cambios.
Los clientes Enterprise quedan excluidos automáticamente, sin hacer nada. Las cuentas gubernamentales tampoco se usan para entrenar inteligencia artificial. Los usuarios residenciales quedan adentro salvo que hagan estos seis pasos.
El cambio no se comunicó por correo ni por notificación. Lo detectaron usuarios atentos.
Ahora piensa en quién es el usuario que este decreto dice querer conectar. Alguien en una comunidad rural, cuyo único dispositivo es un celular, que se conecta por primera vez.
Esa persona necesita un navegador de escritorio, verificación en dos pasos, leer inglés y saber que la casilla existe. Seis pasos que no están en la aplicación que sí tiene. Para efectos prácticos, la salida no está disponible para el usuario que el decreto describe.
Por qué cambió
El cambio no ocurrió porque sí. Coincide con las conversaciones sobre una fusión entre SpaceX y xAI, la otra empresa de Elon Musk, la que hace el chatbot Grok.
Si esa fusión ocurre, xAI recibiría algo que vale mucho más que dinero para entrenar modelos: los datos de más de nueve millones de usuarios de Starlink en todo el mundo. Para eso sirve un cambio de política como este.
Hay un detalle del modelo boliviano que conviene tener presente. El ministro Zamora informó en febrero que Entel, la empresa estatal, negociaba con Starlink para actuar como revendedor del servicio, funcionando como integrador, comercializador y soporte al cliente.
Si esa figura se concreta, la empresa del Estado sería la cara visible del servicio ante el usuario boliviano, sin ser la dueña de la política de privacidad que ese usuario acepta.
Organizaciones de privacidad y de derechos de los consumidores advirtieron que usar datos personales para entrenar inteligencia artificial aumenta el riesgo de vigilancia y abre caminos nuevos de exposición.
Para ser claros: esta nota no dice que Starlink vigile a nadie ni que haya incumplido ninguna norma en Bolivia. Describe una política que la propia empresa publicó y el momento exacto en que la cambió.
Qué puede hacer Bolivia
En un país con ley de protección de datos, varias de estas preguntas tendrían respuesta obligatoria. Cuál es la base legal para procesar esos datos. Si el consentimiento por defecto es válido o debe ser expreso. Dónde se almacenan. Si pueden transferirse a un tercero para entrenar modelos. Qué pasa si hay una filtración.
En Bolivia ninguna de esas preguntas tiene respuesta obligatoria, porque no hay norma que las regule ni autoridad que las controle.
El reglamento ya existe. La ATT lo aprobó el 22 de enero de 2026 mediante la resolución ATT-DJ-RAR-TL LP 87/2026, y se llama Reglamento para el Otorgamiento de Licencias de Uso de Frecuencia Experimental para redes satelitales de órbita baja.
Lo que exige es técnico: descripción de la red satelital, parámetros orbitales, bandas de frecuencia solicitadas, velocidades de transmisión y coordinación internacional ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones para evitar interferencias. Todo eso es necesario y está bien pedido. Nada de eso se refiere a los datos de los usuarios.
Especialistas consultados por El Deber al día siguiente de la promulgación del decreto advirtieron exactamente esto: vacíos en fiscalización, manejo de datos y protección de la privacidad. Uno lo planteó como pregunta abierta, si el Estado boliviano tiene la capacidad de fiscalizar estos servicios.
Un reglamento que pide parámetros orbitales y no pide nada sobre tratamiento de datos responde esa pregunta de una manera incómoda.
La licencia de Starlink es experimental y dura seis meses. Empezó el 2 de febrero de 2026, así que venció alrededor del 2 de agosto.
El propio Ministerio de Obras Públicas lo dijo con estas palabras cuando el servicio arrancó: al finalizar el semestre, el operador no puede seguir operando sin obtener una licencia definitiva, y la continuidad solo es posible mediante la obtención de las autorizaciones correspondientes.
Para mediados de mayo había unas 40.000 instalaciones activas en el país, según datos oficiales. Son cuarenta mil hogares, escuelas y empresas conectadas a un servicio cuya licencia vencía dos meses y medio después.
Al cierre de esta nota no encontramos registro público de que se haya otorgado una licencia definitiva, ni del reglamento que regiría ese tipo de licencia. El reglamento que sí existe es el de licencias experimentales.
De ahí sale la pregunta más simple de toda esta nota, y la hacemos en público: con qué licencia opera Starlink en Bolivia hoy.
Una renovación, o el otorgamiento de la licencia definitiva, es además el momento exacto para poner condiciones sobre datos. Qué se recoge de usuarios bolivianos, dónde se almacena, bajo qué jurisdicción, si se transfiere para entrenar modelos, y si el consentimiento va a seguir siendo por defecto o va a ser expreso. Nada de eso requiere una ley nueva. Requiere escribirlo en la licencia.
Los cuatro documentos
Hay cuatro documentos que resolverían esto, todos existen en algún escritorio del Estado y cualquier persona los puede solicitar por escrito.
El texto completo de la licencia experimental otorgada a Starlink. La resolución que otorgó la licencia definitiva, si se otorgó, o la que prorrogó la experimental. El reglamento aplicable a licencias definitivas para redes satelitales de órbita baja. La posición de la ATT sobre el tratamiento de datos de usuarios bolivianos por parte de operadores satelitales extranjeros.
Conectar a quien no está conectado es una buena política. Hacerlo sin preguntar qué pasa con los datos de esa persona es dejarle la parte más cara del acuerdo a quien menos puede negociarla.
La antena llega al patio. La política de privacidad se escribió en otro país, cambió dos días antes, y la casilla para salirse está en inglés, en un navegador, detrás de una verificación en dos pasos.
Fuentes
- Reuters, 30 y 31 de enero de 2026, con reportería de David Jeans y Joey Roulette, difundida por MarketScreener: modificación de la política de privacidad de Starlink para permitir el uso de datos de clientes en el entrenamiento de inteligencia artificial; revisión de una versión archivada en noviembre sin referencia alguna al entrenamiento de IA; ausencia de respuesta de SpaceX a la solicitud de comentarios; enumeración de los datos recopilados, incluidos ubicación, tarjeta de crédito, contacto, direcciones IP y datos de comunicaciones con información de audio y visual, datos en archivos compartidos e inferencias; conversaciones sobre una fusión entre SpaceX y xAI; y la cifra de más de nueve mil satélites y más de nueve millones de usuarios.
- Centro de ayuda de Starlink, política de privacidad: exclusión automática de los clientes Enterprise del intercambio de datos para entrenamiento de inteligencia artificial, no utilización de datos de cuentas gubernamentales para ese fin, y actualización sobre el intercambio de datos con socios externos.
- Cryptopolitan, 1 de febrero de 2026: proceso manual establecido para rechazar el intercambio de datos, con ingreso desde navegador, verificación en dos pasos, sección Settings, opción Edit Profile y casilla Share personal data with Starlink's trusted collaborators to train AI models; ausencia de la opción en la aplicación móvil; y actualización de las páginas de ayuda del 31 de enero de 2026 precisando que los registros de navegación individual y las direcciones de destino no se incluirían en el material de entrenamiento.
- Infobae, 6 de febrero de 2026, y cobertura de MuyComputer de enero de 2026: preocupación de clientes y expertos en derechos digitales, carácter activado por defecto del intercambio, y ausencia de comunicado o notificación a los usuarios sobre el cambio.
- Texto del Decreto Supremo 5509, de 22 de diciembre de 2025, y Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, febrero de 2026: inicio de operaciones de Starlink el 2 de febrero bajo licencia experimental de seis meses otorgada por la ATT, y carácter complementario del servicio respecto de los operadores locales.
- Resolución Administrativa Regulatoria ATT-DJ-RAR-TL LP 87/2026, firmada por el director ejecutivo Carlos Alberto Agreda Lema: aprobación del Reglamento para el Otorgamiento de Licencias de Uso de Frecuencia Experimental para redes satelitales de órbita baja. Y La Razón, 22 de enero de 2026, sobre la documentación legal y técnica que exige ese reglamento: descripción de la red satelital, parámetros orbitales, bandas de frecuencia solicitadas, velocidades de transmisión y coordinación internacional ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones.
- EFE y swissinfo, 3 de febrero de 2026: declaraciones del director de la ATT Carlos Agreda sobre la licencia experimental transitoria de seis meses, y la precisión del ministerio de que al finalizar el semestre el operador no puede seguir operando sin obtener una licencia definitiva y que la continuidad solo es posible mediante la obtención de las autorizaciones correspondientes.
- Agencia de Noticias Fides, 3 de febrero de 2026: costo mensual del servicio en Bolivia de entre 410 y 1.100 bolivianos.
- Erbol, febrero de 2026: declaraciones del ministro de Obras Públicas Mauricio Zamora sobre las negociaciones de Entel para actuar como revendedor del servicio.
- eju.tv, junio de 2026: unas 40.000 instalaciones del servicio registradas entre febrero y mediados de mayo, según datos oficiales.
- Red Uno, febrero de 2026: solicitudes de ingreso al mercado boliviano presentadas por el proyecto Kuiper de Amazon y por Hispasat.
- El Deber, 25 de diciembre de 2025: advertencias de especialistas sobre vacíos regulatorios en fiscalización, manejo de datos y protección de la privacidad de los usuarios ante la ausencia de una ley de protección de datos personales en Bolivia.
Esta nota describe una política de privacidad publicada por la propia empresa y la cronología de su modificación. No afirma que Starlink haya vigilado a usuarios bolivianos, ni que haya incumplido norma alguna en Bolivia, ni que exista una fusión consumada entre SpaceX y xAI. Las rutas de configuración corresponden a la documentación y cobertura disponibles en septiembre de 2026 y pueden cambiar. El contenido de la licencia experimental otorgada por la ATT no es público y esta nota no afirma que contenga o deje de contener cláusulas sobre tratamiento de datos. Al cierre de esta edición no se ha encontrado registro público del otorgamiento de una licencia definitiva ni de una prórroga de la experimental; esta nota no afirma que Starlink opere sin autorización, y plantea la pregunta como información pública pendiente de respuesta. El texto de la licencia, el estado de su renovación y la posición de la ATT sobre el tratamiento de datos de usuarios bolivianos por operadores satelitales extranjeros son información pública que no se encuentra publicada y que cualquier persona puede solicitar.
