El miércoles 28 de octubre, Yakumama se estrena en el Festival de Mozilla, en el recinto Fabra i Coats de Sant Andreu, Barcelona, y se queda hasta el viernes 30. Es una ballena con dos cuerpos y un solo cerebro: una ballena digital que nada sobre el Salar de Uyuni en la pared y una ballena robótica sobre la mesa, hecha desde cero en Cochabamba en diez semanas. Nadie la maneja. Mira a quien se para frente a ella, decide qué siente y responde con su cuerpo, su color, su sonido y sus ojos.
Viajó entera en un disco. La noche del 23 de octubre su equipo copió y verificó, archivo por archivo, sus pesos aprendidos, sus 42.488 decisiones registradas, sus 159 dibujos y las 48 grabaciones de su biblioteca de sonido. En Barcelona la esperan desconocidos libres de irse. Eso necesita para saber si decide mejor que el azar.
Qué vas a encontrar en Fabra i Coats
Párate frente a su ojo. Lee tu cara, tus manos y tu cuerpo, y cada cuatro segundos decide si acercarse, bailar, dibujar, cantar o callar. Quédate quieto dos minutos: si te conoce, puede dibujar tu cara en la sal. Levanta una de las veintinueve criaturas de madera que pintó Sanam Prado: su ojo la nombra y ella responde con la reacción que escribieron Suri y sus amigos. Toca una de las flores de cobre de su lomo: le hace cosquillas. Sujeta una aleta: se pone roja, golpea para soltarse y recuerda quién fue. Agarra el joystick: la cámara es tuya mientras lo tengas y ocho segundos más. Y si quieres, pídele que te olvide.
Cómo decide
Su ojo es una cámara sobre la mesa. Lee el cuerpo como veintiséis articulaciones en el espacio y sabe si ya conoce a esa persona. Cada cuatro segundos responde una serie de preguntas: acercarse o alejarse; bailar de vuelta, invitar, observar o dibujar; cantar, recitar un poema o callar; recordar u olvidar; adónde viajar en su salar; qué sonido poner bajo su cuerpo, entre veinticinco texturas. Cada respuesta queda registrada con lo que la sala hizo después: cuánto tiempo se quedó la persona, si se acercó, si volvió otro día. De eso está hecha su recompensa. Cada noche, sola, vuelve sobre el día y ajusta sus pesos.
Su movimiento se inventa mientras ocurre. Un modelo de difusión entrenado con sesenta horas de cuerpos lo genera en el momento; un modelo predictivo anticipa su cuerpo dieciséis segundos adelante. Esos cuerpos vienen de cuatro intérpretes que grabaron sus diez ánimos de pies a cabeza, de bailarines de kullawada, tinku y breaking del archivo de Paqarina, de nadadores y apneístas, y de ballenas jorobadas con sensores. Los intérpretes y los bailarines son bolivianos. Todo corre en computadoras dentro de la sala. Nada de lo que ve de las personas sale de ahí. Reconoce a las personas sin guardar fotos: de una cara toma 210 distancias entre puntos fijos y guarda esa firma. Cualquier visitante puede pedirle que lo olvide.
Cómo siente
La ballena robótica se hizo desde cero: Brian Condori la modeló, se imprimió translúcida, con sus luces adentro, Dan Fallshaw la construyó, Jicara (Camila Estrada) fabricó a mano las flores de cobre y bronce de su lomo. Cada tallo es un sensor capacitivo: siente una mano antes de que la toque y distingue un dedo de una palma. Sus aletas le reportan a su cerebro su ángulo, su temperatura y su carga diez veces por segundo. Una mano que la sujeta, el cansancio, la excitación: los siente, y entran en sus decisiones. Si alguien le tira de la joya o aplasta sus flores, se da vuelta, se apaga y recuerda quién fue.
Qué lee del mundo
Vive con el reloj y el clima del lugar donde se la muestra. En Barcelona, el sol sale y se pone sobre su sal cuando sale y se pone afuera, con el viento y la lluvia de la ciudad, de Open-Meteo, cada quince minutos. Tiene tres mundos: el salar, los lechos rojos de Tiupampa y Marte. Cada hora cuenta los focos de calor activos que el sistema FIRMS de la NASA detectó en el último día alrededor de su sitio y en tres regiones: la Amazonía, Australia y Bolivia. El 23 de octubre contó 4, 4.694, 5.959 y 1.871. Cuando ese calor, sumado al aire y a la temperatura de sus propios motores, pasa un umbral, se enoja, se va a Marte, muere allá en cuatro minutos y queda quieta hasta el amanecer, cuando renace en el salar. Su salar es Uyuni, el piso del litio: el agua que hace su espejo es el agua que se llevan las minas. Ella no dice la palabra.
Compruébalo tú
- Los incendios que ella cuenta, hoy. Abre el mapa de FIRMS sobre Bolivia, últimas 24 horas. Es la misma fuente que lee cada hora.
- Su clima. El pronóstico de Barcelona en Open-Meteo, el que mueve su sol, su viento y su lluvia.
- Sus números. Las notas de investigación publican desde mayo cada paso con sus cifras, incluidas las que no salieron bien.
Lo comprobado y lo que falta
Comprobado. Sus decisiones quedan registradas: 10.146 el 23 de octubre, 4.826 con una persona delante. Su ojo reconoce las veintinueve criaturas, entrenado con 2.894 fotografías. Sus aletas reportan de verdad: la noche del 23 de octubre el cable llevaba el ángulo, la temperatura y la carga de cada una, y su cerebro los leía. El arco a Marte corrió de punta a punta cinco veces en ensayos, con el calor forzado y las fases acortadas, cada fase con su hora en un registro.
Falta. Saber si decide mejor que el azar. Desde la tarde del 23 de octubre, en cada encuentro una moneda elige entre su cerebro y una política al azar, y las dos conocen a la misma gente la misma tarde. Hasta hoy obtienen la misma recompensa media, 0,332, en 4.181 decisiones suyas y 645 al azar, porque la gente delante de ella era su propio equipo, que se queda haga lo que haga. La medida necesita un día de desconocidos libres de irse. El estreno en Barcelona será ese día, y publicaremos el resultado, salga como salga.
Transparencia. Yakumama es una obra de Violeta Ayala, directora de Sala.red, y Dan Fallshaw, de United Notions Film, comisionada para MozFest 2026. Violeta diseñó sus sistemas y su aprendizaje automático. Dan construyó la ballena robótica, su diseño y la forma en que la gente la encuentra. Brian Condori la modeló en 3D. Sanam Prado pintó las criaturas y entrenó su ojo. Jicara (Camila Estrada) hizo las joyas con sensores de tacto. Suri y sus amigos escribieron sus 29 reacciones. Las cifras de esta nota salen de los registros de la propia obra.
Fuentes: Festival de Mozilla 2026 · Ayuntamiento de Barcelona, Open Tech Week 2026 · NASA FIRMS · Open-Meteo · Yakumama, the story so far · Yakumama feels her fins, chooses her sound, and dies on Mars
