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El guion Bata: la fábrica se va, la tienda se queda.

Sala.red revisó el historial de cierres de Bata en cinco países, los registros de plantilla de Manaco desde 1944 y la estrategia digital del grupo. El patrón se repite: la fábrica se va, la marca se queda.

Por — Tecnóloga

Manaco cierra su planta de Quillacollo tras 86 años. La empresa culpa a los bloqueos. El guion ya se aplicó en Canadá, Uganda, India, Indonesia y en la propia República Checa. Cada vez el comunicado dice lo mismo. Cada vez la fábrica se va y las tiendas se quedan.

El sábado 31 de octubre Manufactura Boliviana S.A. anunció el cese definitivo de su producción. El comunicado habla de pérdidas acumuladas por Bs 130 millones, de "factores macroeconómicos adversos" y de "prolongados conflictos sociales" como el factor determinante. Promete el 100% de los beneficios sociales y una gratificación extraordinaria. Unos 600 trabajadores tomaron la planta ese mismo día y se declararon en emergencia.

El comunicado omite una palabra: Bata. Manaco es la filial boliviana de la Bata Shoe Organization, con sede en Suiza y propiedad de la familia Bata desde Canadá. Esa omisión importa. Leída como una empresa boliviana que no aguanta la crisis boliviana, la noticia dice una cosa. Leída como la decisión de una multinacional que lleva un cuarto de siglo cerrando fábricas propias para vender zapatos hechos por terceros, dice otra.

El patrón

Bata fabricaba en 23 países hace pocos años. Hoy fabrica en 12. Opera unas 6.000 tiendas en cerca de 50 países. El negocio es la tienda. La fábrica propia es un costo que se elimina cuando conviene.

2000 · 2001Batawa, Canadá
Cierra la fábrica fundacional de Thomas Bata Jr. Un año después cierran todas las tiendas canadienses y la sede se muda a Suiza.
2000sKampala, Uganda
Cierra la planta por "maquinaria ineficiente y crisis energética". El gerente lo resume: ahora somos una empresa comercial, importamos de Kenia o China según quién dé mejor precio.
2004 · 2016 · 2024 · 2026India
Batanagar reduce su terreno fabril de 300 a 46 acres y el resto va a un negocio inmobiliario. Cierra Faridabad en 2016, Southcan en 2024. En enero de 2026 el directorio aprueba retiros voluntarios en Hosur. La prensa india lo llama "consolidación de la huella manufacturera".
2024Purwakarta, Indonesia
Cierra la única fábrica del país tras cuatro años de pérdidas. 233 despidos. Las tiendas siguen abiertas con zapatos importados de otras plantas del grupo.
2026 → 2027Dolní Němčí, República Checa
Bata anuncia el cierre de su última fábrica en Europa Central. 92 empleos. La filial checa reportó utilidades de 102 millones de coronas en 2025. La red de tiendas se mantiene.
31 oct 2026Quillacollo, Bolivia
Cierra Manaco. 600 trabajadores. Bata Bolivia opera más de 100 tiendas bajo las marcas Bata, Manaco, Pic Up y Bubblegummers.

Las razones cambian de país en país. Energía en Uganda. Demanda en Indonesia. Rentabilidad en Chequia. Bloqueos en Bolivia. El resultado es idéntico: la producción pasa a plantas propias en Asia o a contratistas, y la marca sigue vendiendo en el mismo mercado con el mismo nombre.

Una fábrica checa con utilidades cierra igual que una fábrica boliviana con pérdidas. La variable que explica ambos cierres está en Lausana, no en la carretera a Oruro.

Quillacollo venía cayendo desde antes

Manaco llegó a tener 1.800 trabajadores en 1944, el año en que se fundó su sindicato. Calzaba a toda la minería. Levantó cuatro barrios, una escuela, un club de fútbol fundador de la Liga y una diablada. Su sindicato fue el más poderoso del país después del minero y enfrentó dictaduras con tanquetas en la puerta.

1944
1.800
1980
1.200
2015
731
2022
500*
2026
600

Trabajadores de Manaco según fuentes de prensa y municipales. *Cifra de 2022 reportada por Los Tiempos junto a la frase "con miras de irse a Santa Cruz".

En 2022, en un recuento histórico publicado por el aniversario de Quillacollo, ya se leía que Manaco tenía 500 trabajadores "con miras de irse a Santa Cruz". Cuatro años antes de los bloqueos de 2026 la salida de Quillacollo estaba sobre la mesa. El propio comunicado de cierre dice que los esfuerzos por sostener la manufactura local se intensificaron "de forma acentuada después de la pandemia". Bs 130 millones no se pierden en un semestre. Se acumulan durante años en una planta que el grupo ya consideraba prescindible.

Los bloqueos existen

Nadie puede decir que 2026 fue un año normal para producir en Cochabamba. La Federación de Empresarios Privados contabilizó Bs 2.292 millones de afectación departamental hasta el 7 de junio, con 40 días efectivos de cerco en las rutas. La Cámara de Transporte contó 58 días de bloqueo hasta mediados de junio. Insumos que no llegan, despachos que no salen, exportaciones que pierden fecha. Para una planta que exportaba la mayoría de su producción a Perú, Chile, Colombia y México, un camino cerrado es un cliente perdido.

Eso hace de los bloqueos el momento perfecto. Una decisión que en Indonesia se explicó por la demanda y en Chequia por la rentabilidad, en Bolivia se puede explicar por la política. El cierre se convierte en un argumento sobre el país. Analistas y gremios lo toman al vuelo: Bolivia "no sabe crear condiciones para que sus empresas compitan". La multinacional sale del foco. La discusión gira hacia el contrabando, los trámites y la estabilidad jurídica. Nadie pregunta por qué Bata cierra también donde hay estabilidad jurídica y utilidades.

Lo que los bloqueos explican: el momento del anuncio y el tamaño de la pérdida de 2026. Lo que no explican: por qué una empresa con más de 100 tiendas en Bolivia prefiere importar lo que vende antes que fabricarlo a 15 kilómetros de su tienda más grande.

La fábrica ya no es donde está el valor

Hay una tercera explicación, y es la que Bata sí dice en voz alta cuando habla con inversionistas. La empresa se define como minorista omnicanal. En 2023 contrató desde Lausana a Blue Yonder, una firma de inteligencia artificial para cadenas de suministro, para que sus algoritmos decidan qué modelo va a qué tienda y cuándo se repone. En India, su mercado más grande, consolidó 22 aplicaciones internas en una sola plataforma, convirtió el 90% de sus 2.000 tiendas en centros de despacho para pedidos en línea y fija como meta que un cuarto de la facturación llegue por canales digitales. India es a la vez su "principal centro de manufactura y abastecimiento" y el país donde cerró tres fábricas en diez años. Le quedan dos plantas propias y una red de proveedores. La inversión tecnológica va al estante, al dato y al reparto. No va a la horma.

Ese es el cambio de fondo. En la fábrica de 1940 el valor estaba en la máquina y en el obrero que la operaba. Quillacollo producía 280.000 pares al mes en 2015 con esa lógica. Hoy el valor está en saber qué quiere comprar quién, en qué ciudad, esta semana, y en moverlo rápido. Quien controla esa información compra la producción al proveedor más barato del planeta. En 2025 el mundo fabricó 24.600 millones de pares. Asia hizo el 88,7%. China sola, 13.700 millones, el 55,6%. Toda Sudamérica, el 4,5%. Una planta de 600 personas en el valle cochabambino compite contra ese volumen con maquinaria de otra era y sin control sobre el algoritmo que decide qué entra a la tienda.

Asia
88,7%
Europa
3,3%
Sudamérica
4,5%
África
2,1%
Norteamérica
1,4%

Producción mundial de calzado por continente, 2025. World Footwear Yearbook 2026 (APICCAPS).

La misma lógica llega por la puerta de atrás. Temu alcanzó 105 millones de usuarios mensuales en América Latina en el primer semestre de 2025, un 143% más que el año anterior. En Argentina la participación china en las importaciones de textil y calzado pasó del 55% al 70% en tres años. Colombia impuso en junio de 2026 un arancel del 35% al calzado importado para frenar a Shein y Temu. Las plataformas hacen con el consumidor lo que Bata hace con su propia red: ponen el software entre el pie y la fábrica, y la fábrica puede estar en cualquier lado.

Esto también pesa sobre la salida que piden los trabajadores. Una Manaco administrada por su sindicato hereda las máquinas, el predio y la memoria. No hereda las tiendas, ni la marca, ni el sistema que decide qué se vende. Para ser viable necesita lo que Bata se lleva: el canal. Esa es la discusión que el Ministerio de Trabajo tendría que poner sobre la mesa junto con la auditoría.

Bata compra inteligencia artificial para sus tiendas y cierra fábricas con utilidades. El dato manda, la horma obedece.

Lo que queda y lo que se va

La marca se queda. Las tiendas Bata, Manaco, Pic Up y Bubblegummers siguen operando. La producción se reemplaza con importación, como en Kampala, como en Purwakarta. El sindicato denuncia que la gerencia quiere convertir la planta en un centro de acopio, es decir, en una bodega de distribución para zapatos hechos en otro lado. Una fuente sindical citada por Los Tiempos habla de empresarios peruanos interesados en el predio para ese fin. Bata opera su sede latinoamericana desde Chile y mantenía solo dos fábricas en la región: Colombia y Bolivia. Ahora queda una.

Los trabajadores, afiliados a la Central Obrera Departamental, piden tres cosas. Que la empresa demuestre con documentos la quiebra que alega. Que, si la quiebra es real, se declare formalmente para que la planta pase a manos de los trabajadores como empresa social. Y que el Ministerio de Trabajo intervenga. El dirigente Abraham Anzaldo, de la Federación de Fabriles de Cochabamba, dice que están dispuestos a asumir la administración.

Por qué el pedido de auditoría es la pieza clave

Las cuentas de una filial dependen de los precios a los que la casa matriz le compra y le vende. Si Quillacollo exportaba la mayor parte de su producción a otras filiales del grupo, la pérdida de Bs 130 millones depende de a qué precio el grupo decidió pagarle esos zapatos. Una auditoría independiente sobre precios de transferencia, no solo sobre caja, es la única forma de saber si la planta era inviable o si el grupo la hizo inviable.

Qué mirar en las próximas semanas

Si el Ministerio de Trabajo exige o no una auditoría independiente antes de homologar el cierre. Qué pasa con el terreno de Tacata y si aparece un negocio inmobiliario o logístico, como en Batanagar. Si la Aduana registra un aumento de importaciones de calzado a nombre de Bata Bolivia en los próximos meses. Y si el gobierno de Rodrigo Paz, que en 2026 defendió a Bata como "industria nacional", trata este cierre como una pérdida para Bolivia o como una decisión corporativa que Bolivia puede condicionar.

Los bloqueos cerraron caminos durante 58 días. Bata cerró la fábrica. Son dos hechos distintos, y solo uno de ellos tiene sede en Lausana.

El guion Bata: la fábrica se va, la tienda se queda.